El empaste dental que dejará de utilizarse en 2025

La amalgama dental es un material compuesto por mercurio y otros metales como plata, zinc, estaño y cobre, utilizado durante más de 150 años para tratar las caries gracias a su gran durabilidad y resistencia.
Sin embargo, tras la votación en el Parlamento Europeo para revisar el Reglamento sobre el mercurio, se ha llegado a un acuerdo provisional que marcará un antes y un después en la práctica odontológica. A partir del 1 de enero de 2025, quedará prohibido el uso de amalgamas dentales en toda la Unión Europea, salvo en casos excepcionales en los que el dentista determine que son imprescindibles por razones médicas concretas.
Además, desde esa misma fecha también estará prohibida su exportación. Un año más tarde, el 1 de enero de 2026, se vetará definitivamente su fabricación e importación dentro de la UE, salvo para cubrir necesidades médicas específicas.
Ante este cambio, tanto el Consejo General de Dentistas de España como el Consejo de Dentistas Europeos (CED) han defendido la importancia de garantizar una atención bucodental de calidad y accesible para toda la población.
Preocupación por su impacto en los colectivos más vulnerables
Esta medida genera especial inquietud en relación con los pacientes con menos recursos económicos, quienes podrían verse perjudicados por la desaparición de esta opción más económica. Desde el Consejo General de Dentistas han expresado su preocupación ante una eliminación tan rápida, señalando: "Apoyamos una reducción gradual del uso de la amalgama dental, pero no su retirada anticipada, ya que podría afectar negativamente a la salud y el bienestar de los países más desfavorecidos".
De hecho, destacaron que los dentistas de los países miembros de la Unión Europea ya han trabajado para reducir de manera progresiva el uso de amalgamas dentales, logrando una disminución cercana al 50%. Además, señalaron que este porcentaje podría incrementarse aún más gracias a una alternativa viable: “La profesión odontológica está comprometida con responder a las preocupaciones medioambientales relacionadas con la amalgama dental mediante la utilización de versiones sin gamma 2”, explicaron.