Verano 2026: cómo proteger tu salud bucodental durante las vacaciones

El verano es una época para disfrutar, viajar, hacer deporte y pasar más tiempo fuera de casa. Sin embargo, el cambio de rutinas que acompaña a las vacaciones también puede hacer que descuidemos algunos hábitos importantes, entre ellos el cuidado de nuestra boca.

El Consejo General de Dentistas ha lanzado este verano la campaña “Boca sana, verano feliz”, en la que recuerda que durante los meses estivales pueden aumentar algunos riesgos para la salud oral, como las caries, los traumatismos dentales o los problemas derivados de la deshidratación.

Por eso, aunque estemos de vacaciones, mantener unas sencillas rutinas puede marcar la diferencia.

Más calor, más riesgo de deshidratación

Las altas temperaturas y una mayor actividad física hacen que durante el verano perdamos más líquidos. Una hidratación insuficiente puede provocar sequedad de boca, reduciendo la cantidad de saliva disponible.

La saliva desempeña una función fundamental en la protección de los dientes: ayuda a mantener el equilibrio de la boca y contribuye a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias.

Por ello, el agua debe ser nuestra principal bebida durante los días de calor. Conviene limitar el consumo frecuente de refrescos y otras bebidas con alto contenido en azúcar, ya que pueden favorecer la aparición de caries.

El picoteo también puede pasar factura

Durante las vacaciones es habitual modificar los horarios y comer con mayor frecuencia fuera de casa. Helados, dulces, refrescos o snacks pueden convertirse en protagonistas de muchas jornadas estivales.

El problema no está en disfrutar ocasionalmente de estos alimentos, sino en aumentar demasiado la frecuencia con la que los consumimos.

Para cuidar nuestros dientes también podemos elegir alternativas como fruta fresca, verduras, frutos secos o productos sin azúcares añadidos.

Cuidado con los golpes y traumatismos dentales

El verano también significa más actividades al aire libre, bicicleta, deportes acuáticos y juegos. Con ello aumenta la posibilidad de sufrir golpes que pueden afectar a los dientes.

Los protectores bucales son especialmente importantes cuando se practican deportes de contacto, ya que ayudan a reducir el riesgo de fracturas y otras lesiones dentales. El Consejo General de Dentistas recomienda especialmente su utilización en este tipo de actividades.

¿Qué hacer si recibimos un golpe en un diente?

Si un traumatismo provoca la fractura o incluso la pérdida de una pieza dental, es importante actuar con rapidez y acudir a un dentista lo antes posible. En determinadas situaciones, una actuación rápida puede ser determinante para intentar conservar el diente.

No dejes de cepillarte durante las vacaciones

Viajar, cambiar de horarios o pasar el día fuera de casa no debería significar abandonar la higiene dental.

Lo recomendable es mantener el hábito de cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta fluoraday complementar la limpieza con hilo dental o cepillos interdentales.

Si vamos a comer fuera, podemos llevar un pequeño kit de higiene dental en el bolso o la mochila. Y cuando no sea posible cepillarse después de una comida, mascar ocasionalmente un chicle sin azúcar puede ser una alternativa puntual, aunque nunca sustituye al cepillado.

Protege también tus labios del sol

Cuando hablamos de protección solar pensamos normalmente en la piel, pero los labios también están expuestos a la radiación ultravioleta.

Durante las actividades al aire libre es recomendable utilizar protectores labiales con factor de protección solar y evitar una exposición excesiva.

La protección frente al sol forma parte también de una adecuada prevención de la salud de la zona oral.

¿Y si aparece un problema dental durante las vacaciones?

Un dolor de muelas, una fractura, una inflamación de las encías o cualquier otro problema dental no debería ignorarse esperando a que desaparezca por sí solo.

Una pequeña molestia puede evolucionar y convertirse en un problema más complejo. Por eso, si aparece dolor persistente, inflamación, sangrado importante o un traumatismo dental, es aconsejable consultar con un profesional.

Una boca sana también forma parte de unas buenas vacaciones

Disfrutar del verano no significa renunciar a nuestros hábitos saludables. Con algunas medidas sencillas podemos seguir cuidando nuestros dientes y encías mientras viajamos, hacemos deporte o disfrutamos de las comidas con familiares y amigos.

Mantener una buena hidratación, moderar el consumo de azúcar, proteger los dientes durante el deporte y no abandonar la higiene oral son pequeños gestos que pueden evitar problemas y ayudarnos a llegar al final del verano con una sonrisa sana.

Consejo de Grins&Co

Las vacaciones son un buen momento para disfrutar, pero también para prestar atención a nuestra salud. Si hace tiempo que no realizas una revisión dental, una valoración profesional puede ayudarte a detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en complicaciones.

Porque disfrutar del verano también es poder hacerlo con una boca sana.